EDITORIAL EDICION 6
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EDITORIAL EDICION 6
Al parecer el tema es delicado porque es relativo -no todos los casos son los mismos-. Cuando escuchamos hablar del asunto, nuestras cabezas son bombardeadas con preguntas y empezamos a tomar posiciones que van desde sentirnos el en liquido amniótico de la victima, hasta sentir el dedo índice apuntándonos de quien juzga al acusado. A ello también se le suma que hemos dejado el problema para que lo resuelva el estado, sin hacernos parte -aunque sea en opinión- del complejo debate. Pues bien, sin más preámbulo: lancémonos a la arena del discurso... no polarizarnos es la clave -me refiero a que dejemos a un lado lo religioso, lo incrédulo, lo conveniente, lo político, el contra o a favor- y propongamos ideas... Discutamos pues, sobre el aborto en Colombia.
Hace algunos meses se aprobó una ley a favor de la no penalización del aborto en tres casos específicos: 1. malformaciones en el feto, 2. embarazo causado por abuso sexual y 3. riesgo de muerte en la madre. Aunque por ley las instituciones y personal médico están obligados a realizar legrados; se ha encontrado casos en los que no se ha cumplido dicha norma debido a que algunos médicos se han negado a hacerlo.
Como les digo, este tema es “una papa caliente” en las manos, pero aun así queremos invitarle a debatir .
Como para hablar, hay que saber de que se va a hablar, quise documentarme, investigar, leer, escuchar... pensar.¿ Qué pienso sobre el aborto? Y en mi aventura en las letras, escuchando lo que dicen los medios, la gente, la ciencia, los que han tenido la experiencia y los extremos, me encontré con una historia que quiero narrarles muy al estilo de cabeza de queso.
Las dificultades y los problemas habían llegado muy pronto a la vida de la Sra. Maria. Siendo una niña de 16 años decidió casarse y a la par, -como era costumbre- tener su primer hijo. Días seguidos de haber quedado en cinta, una extraña enfermedad cobró la vida de su primogénito. Dos años más tarde, su esposo murió quedando viuda y sola.
Un par de años después, conoció a Don Johann y nuevamente afloró para ella la primavera del amor. Como fruto de ese romance quedo nuevamente en cinta de su segundo hijo, el cual, solo vivió 6 días y falleció debido nuevamente a esa extraña enfermedad... desconsolada pero no desanimada, decidió concebir nuevamente, aun en contra de lo que las circunstancias le decían. A los pocos meses de la trágica noticia, “la cigüeña volvió a visitarla” concibiendo así por tercera vez.
Las esperanzas que los médicos le daban eran nulas y la sugerencia era un legrado ya que en esta ocasión no solo corría riesgo la vida del pequeño sino la vida de ella también. En contraste a todos los presagios, su decisión fue firme: ella tendría a su hijo.
Llegado el momento del parto, muy pocos apostaban por el pequeño y decían que si nacía, saldría deforme. Para sorpresa de todos, el niño nació sano... ese 16 de Diciembre fue de mucha alegría para aquella familia.
Años mas tarde, Don Johann interesado en que su hijo siguiera el oficio familiar, lo exigió en tremendas clases de piano y clarinete... el pequeño empezó a interpretar las composiciones de los músicos más reconocidos de aquella época.
Fue así, como el pequeño milagro nacido en las manos de una partera en la ciudad de Bonn, Alemania dio a luz a uno de los músicos más brillantes que ha conocido la humanidad... Ludwing Van beethoven- músico y compositor, 1827.
Aunque cada caso es independiente, todo se define por una regla general: una decisión.
Con todo esto, lo que queremos decir es que a cualquier mujer o familia que se encuentre en esta difícil situación- de los tres casos específicos que al inicio hablamos- se les debería mostrar “la cara de la moneda” por ambos lados. No solo enfocarnos en las consecuencias de que lo tenga, sino en las consecuencias de que no lo tenga.
Hace algunos meses se aprobó una ley a favor de la no penalización del aborto en tres casos específicos: 1. malformaciones en el feto, 2. embarazo causado por abuso sexual y 3. riesgo de muerte en la madre. Aunque por ley las instituciones y personal médico están obligados a realizar legrados; se ha encontrado casos en los que no se ha cumplido dicha norma debido a que algunos médicos se han negado a hacerlo.
Como les digo, este tema es “una papa caliente” en las manos, pero aun así queremos invitarle a debatir .
Como para hablar, hay que saber de que se va a hablar, quise documentarme, investigar, leer, escuchar... pensar.¿ Qué pienso sobre el aborto? Y en mi aventura en las letras, escuchando lo que dicen los medios, la gente, la ciencia, los que han tenido la experiencia y los extremos, me encontré con una historia que quiero narrarles muy al estilo de cabeza de queso.
Las dificultades y los problemas habían llegado muy pronto a la vida de la Sra. Maria. Siendo una niña de 16 años decidió casarse y a la par, -como era costumbre- tener su primer hijo. Días seguidos de haber quedado en cinta, una extraña enfermedad cobró la vida de su primogénito. Dos años más tarde, su esposo murió quedando viuda y sola.
Un par de años después, conoció a Don Johann y nuevamente afloró para ella la primavera del amor. Como fruto de ese romance quedo nuevamente en cinta de su segundo hijo, el cual, solo vivió 6 días y falleció debido nuevamente a esa extraña enfermedad... desconsolada pero no desanimada, decidió concebir nuevamente, aun en contra de lo que las circunstancias le decían. A los pocos meses de la trágica noticia, “la cigüeña volvió a visitarla” concibiendo así por tercera vez.
Las esperanzas que los médicos le daban eran nulas y la sugerencia era un legrado ya que en esta ocasión no solo corría riesgo la vida del pequeño sino la vida de ella también. En contraste a todos los presagios, su decisión fue firme: ella tendría a su hijo.
Llegado el momento del parto, muy pocos apostaban por el pequeño y decían que si nacía, saldría deforme. Para sorpresa de todos, el niño nació sano... ese 16 de Diciembre fue de mucha alegría para aquella familia.
Años mas tarde, Don Johann interesado en que su hijo siguiera el oficio familiar, lo exigió en tremendas clases de piano y clarinete... el pequeño empezó a interpretar las composiciones de los músicos más reconocidos de aquella época.
Fue así, como el pequeño milagro nacido en las manos de una partera en la ciudad de Bonn, Alemania dio a luz a uno de los músicos más brillantes que ha conocido la humanidad... Ludwing Van beethoven- músico y compositor, 1827.
Aunque cada caso es independiente, todo se define por una regla general: una decisión.
Con todo esto, lo que queremos decir es que a cualquier mujer o familia que se encuentre en esta difícil situación- de los tres casos específicos que al inicio hablamos- se les debería mostrar “la cara de la moneda” por ambos lados. No solo enfocarnos en las consecuencias de que lo tenga, sino en las consecuencias de que no lo tenga.
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Fecha de inscripción: 16/10/2008

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